Producción
Ozono para alimentos y bebidas.
Diseñamos aplicaciones de ozono para el agua asociada con lavado, embotellado y otras operaciones, en función del producto y del proceso.

Producción
Diseñamos aplicaciones de ozono para el agua asociada con lavado, embotellado y otras operaciones, en función del producto y del proceso.

La aplicación
En una planta alimentaria, el ozono puede entrar al agua de lavado, a una receta CIP, al enjuague de envases o a una línea de hielo. Son puntos de contacto distintos con diferentes riesgos para el producto.
La suciedad orgánica, la temperatura, la filtración y el tiempo disponible modifican la demanda. En bebidas sensibles, se protege la receta de un residual oxidante antes de llenar.
Opciones de tratamiento
El diseño se incorpora al procedimiento de la planta; no sustituye automáticamente detergentes, remoción de suciedad ni controles de inocuidad.
Se identifica una etapa compatible de agua ozonizada y se valida microbiología, contacto, materiales y enjuague antes de producir.
El agua cambia durante el turno. Filtración, renovación y dosis se revisan con muestras de agua y producto.
Se usa para higiene del sistema de llenado, con control de residual para evitar alterar sabor o estabilidad de la bebida.
Otras aplicaciones
Oxidación, desinfección y calidad del agua.
Explorar soluciónTratamiento avanzado de efluentes.
Explorar soluciónIntegración en líneas y circuitos industriales.
Explorar soluciónAplicaciones específicas
Ubique el lavado, el enjuague, el CIP o el llenado según el producto y el procedimiento sanitario de la planta.
En líneas de alimentos y bebidas, un ciclo CIP puede incorporar agua ozonizada en etapas compatibles para sanear tuberías, válvulas y tanques. El procedimiento debe validarse por producto y equipo.
Revisamos secuencia de lavado, carga orgánica, temperatura, materiales, puntos muertos y tiempo disponible. El ozono no sustituye automáticamente la limpieza alcalina o ácida: se define dónde aporta valor y cómo se elimina cualquier residual antes de producir.
Cómo verificar: Validar microbiología, concentración en el punto crítico, duración del ciclo, consumo de agua y compatibilidad con el producto.
Leer aplicación →El agua de lavado puede recircular y acumular materia orgánica durante el turno. El ozono se puede evaluar como parte del control del agua y de la higiene de la línea.
Se estudian producto, suciedad, renovación, caudal, pH, contacto y calidad del agua. La filtración previa suele importar tanto como el generador; el tratamiento debe respetar calidad sensorial y requisitos de inocuidad del producto.
Cómo verificar: Medir microbiología del agua y del proceso, turbidez, ozono disuelto y calidad del producto durante la operación.
Leer aplicación →En cerveza, jugos, refrescos o vino, el ozono puede apoyar el enjuague de envases y la higiene de líneas, sin tratar directamente una bebida sensible a la oxidación.
Definimos qué superficies se tratan, cómo se distribuye el agua ozonizada y qué sucede antes del llenado. Un residual en contacto con la bebida puede afectar sabor o estabilidad; el punto de aplicación y el enjuague final deben controlarse.
Cómo verificar: Verificar higiene del envase y la línea, residual antes del llenado y controles sensoriales de producto.
Leer aplicación →El tratamiento de agua de lavado y ciertas superficies puede incorporarse a un programa de higiene en plantas cárnicas, con validación específica para el proceso y el alimento.
Se diferencian contacto con alimento, agua de proceso, superficies y efluentes. El diseño considera materia orgánica, temperatura, corrosión, seguridad de operarios y procedimientos existentes; no se atribuye una reducción microbiológica sin ensayo propio.
Cómo verificar: Aplicar el plan de muestreo microbiológico de la planta y comparar agua, superficies y producto según corresponda.
El agua ozonizada puede evaluarse para la higiene de barricas y equipos de bodega cuando se necesita controlar microorganismos sin dejar un desinfectante persistente.
La madera, la humedad residual y el perfil sensorial del vino obligan a definir concentración, contacto, enjuague y secado. Se valida el protocolo antes de extenderlo a toda la operación.
Cómo verificar: Revisar microbiología, estado de barricas y ausencia de efectos no deseados en calidad sensorial.
En pesca y procesamiento, el agua para lavado y fabricación de hielo puede ser un punto de control de higiene antes de almacenamiento y transporte.
Se estudian calidad de agua de entrada, caudal, salinidad, equipos de hielo, superficies y cadena de frío. El proceso se valida para la especie y el producto, evitando residual oxidante no deseado.
Cómo verificar: Comparar calidad microbiológica del agua y del hielo, estado del producto y condiciones de almacenamiento.
Siguiente paso
Envíenos la información de su instalación para preparar una conversación técnica.
Criterios de decisión
El agua ozonizada puede formar parte de operaciones de lavado o embotellado, pero los criterios deben alinearse con el producto, los materiales y el sistema de calidad de la planta. La aplicación requiere validación dentro del proceso del cliente.
Los responsables de producción necesitan conocer punto de dosificación, condiciones de uso, alarmas y parámetros que deben registrarse. Esto permite investigar desviaciones y sostener procedimientos repetibles.