Tratamiento de agua
Ozono para agua potable.
Integramos la generación de ozono con el tratamiento existente para objetivos definidos de oxidación, desinfección o mejora de características organolépticas.

Tratamiento de agua
Integramos la generación de ozono con el tratamiento existente para objetivos definidos de oxidación, desinfección o mejora de características organolépticas.

La aplicación
La potabilización empieza con la calidad del agua cruda. Color, materia orgánica, metales, olor y microbiología no demandan el mismo tratamiento. El punto de ozonización debe elegirse dentro de la planta completa, junto con coagulación, filtración y almacenamiento.
El ozono puede apoyar varias etapas, pero su efecto residual es breve. La protección del agua después de la planta se planifica por separado, de acuerdo con el sistema de distribución y los requisitos aplicables.
Opciones de tratamiento
La misma máquina no responde automáticamente a los tres fines. La dosis, el contacto y la medición se fijan para la etapa que realmente necesita el proyecto.
Una preoxidación puede modificar color u otras sustancias oxidables y facilitar el tratamiento posterior. Se comprueba su efecto sobre coagulación y subproductos.
Una aplicación intermedia se evalúa por su influencia en filtros y compuestos que siguen presentes. Hay que medir la respuesta del agua real.
Una etapa final puede apoyar la desinfección; se define tiempo de contacto, control del gas residual y protección posterior en la red.
Otras aplicaciones
Tratamiento avanzado de efluentes.
Explorar soluciónIntegración en líneas y circuitos industriales.
Explorar soluciónAgua para lavado, embotellado y producción.
Explorar soluciónAplicaciones específicas
Compare el agua de captación, el tratamiento intermedio y las necesidades antes de distribución. Cada etapa tiene un objetivo y un control diferente.
En acueductos pequeños y sistemas comunitarios, el ozono puede incorporarse para oxidar sustancias que afectan color, olor o sabor y apoyar la desinfección dentro de una línea de tratamiento completa.
La decisión empieza con análisis de agua cruda, caudales de punta, filtración existente y objetivo sanitario. Se dimensionan preparación de gas, generación, mezcla, cámara de contacto, destrucción de gas y monitoreo. El ozono no aporta residual duradero a la red; la protección posterior se define aparte.
Cómo verificar: Comparar calidad de entrada y salida, caudal, dosis aplicada y condiciones de contacto durante las variaciones de operación.
Leer aplicación →La desinfección del agua antes de llenar botellas exige una dosis controlada y una calidad de entrada estable. La ozonización se integra con filtración, almacenamiento y llenado.
Se revisan el origen del agua, la remineralización, la demanda de ozono, el tiempo de contacto y el punto de uso. Medidores de ozono disuelto y alarmas permiten controlar la operación; materiales, envases y calidad final deben ser compatibles con el proceso.
Cómo verificar: Registrar microbiología, ozono disuelto, caudal y resultados de calidad del producto según el plan de la planta.
Leer aplicación →Siguiente paso
Envíenos la información de su instalación para preparar una conversación técnica.
Criterios de decisión
Un problema de olor en el agua no siempre tiene la misma causa que un problema microbiológico. El análisis de entrada orienta la secuencia de tratamiento y permite decidir si el ozono se usa para oxidación, desinfección o ambos fines. También importa qué tratamiento sigue después del contacto.
Se acuerdan parámetros de entrada y salida, caudales de diseño, puntos de muestreo y controles operativos. La calidad de agua para consumo debe cumplir los requisitos aplicables; el ozono no reemplaza por sí solo la evaluación de todo el tren de potabilización.