En acueductos pequeños y sistemas comunitarios, el ozono puede incorporarse para oxidar sustancias que afectan color, olor o sabor y apoyar la desinfección dentro de una línea de tratamiento completa.
La decisión empieza con análisis de agua cruda, caudales de punta, filtración existente y objetivo sanitario. Se dimensionan preparación de gas, generación, mezcla, cámara de contacto, destrucción de gas y monitoreo. El ozono no aporta residual duradero a la red; la protección posterior se define aparte.
Punto de aplicación
Contacto y protección de la red
La desinfección en planta no resuelve por sí sola la protección del agua en tuberías y depósitos. El diseño debe coordinarse con filtración y con la estrategia de residual exigida para la distribución.
El punto de inyección, la mezcla y el volumen de contacto se diseñan con el caudal real. El gas no disuelto y cualquier residual se gestionan antes de devolver el agua al proceso.
Comparar calidad de entrada y salida, caudal, dosis aplicada y condiciones de contacto durante las variaciones de operación.
Definimos los puntos de muestreo y las condiciones de comparación antes de especificar una reducción o un ahorro. Así se puede separar el efecto del tratamiento de los cambios normales del proceso.
Dentro de esta categoría
Más aplicaciones de agua potable y embotellada.
Agua para embotellado
La desinfección del agua antes de llenar botellas exige una dosis controlada y una calidad de entrada estable. La ozonización se integra con filtración, almacenamiento y llenado.
Se revisan el origen del agua, la remineralización, la demanda de ozono, el tiempo de contacto y el punto de uso. Medidores de ozono disuelto y alarmas permiten controlar la operación; materiales, envases y calidad final deben ser compatibles con el proceso.
Cómo verificar: Registrar microbiología, ozono disuelto, caudal y resultados de calidad del producto según el plan de la planta.